"Requiescat in Pace" Cap4: Yo te esperaré.

Publicado en por El Princi

Por fin había llegado el día en el que Iris podría estar con Mario, en el que iba a contarle como estaba su pequeño Cristian, podría abrazarle y aunque él no le contestase sabía que esos abrazos le ponían alegre, deseaba entrar en aquella habitación para estar junto a aquella persona que le había dado todo desde el primer día, pero como venía siendo costumbre desde que estaba en Londres, en aquel sitio, habían cosas que no le permitían verle, esta vez era por que el tratamiento aún no había surtido efecto y los médicos no la dejaban pasar, al escuchar esto, decidió que no iba a estar mucho mas tiempo así y llamó a su padre para pedirle un traslado de hospital para Mario, ya que no le parecía normal tanta incompetencia por parte de los médicos, Tomás le respondió que estaba en el mejor centro médico ya no solo de Londres e Inglaterra, sino de toda Europa y que habían gastado miles de euros para que estuviese allí y que por un capricho suyo, de esos que solía tener con 15 años le iban a sacar de allí, Iris no entendía la actitud de su padre hacia ella, así que decidió hablar con Gastón para ver si podían hacer algo, éste, al ver a Iris tan preocupada y con las ganas de hacer lo que sea para ver a Mario estubo a punto de decirle la verdad, pero sabía que él no era quien debía decirselo, por lo que guardó silencio y dijo que ellos no podían hacer nada, ya que Tomás había dado órdenes expresas de que permaneciera en aquel sitio el tiempo que hiciera falta.

Mientras tanto en Madrid, Carlos estaba nervioso, María iba a llegar a casa en cualquier momento, se había cambiado de ropa 4 veces, estaba pensando en hacerlo una vez mas para poder estar "guapo" a ojos de aquella chica, incluso fue a la habitación de su hermano a buscar algo de ropa, para aparentar ser mas mayor, pero no encontró nada que le gustase...De pronto sonó el timbre su corazón se aceleró, se dirigió hacia la puerta, antes de abrirla, respiró hondo un par de veces y abrió...allí estaba ella, aquella niña rubia, de pelo liso, con ojos azules, que le había vuelto loco desde el primer momento y que había tenido suerte de que se fijara en él, se quedó callado, estaba preciosa, ella le saludó, seguía callado, ella le abrazó y entonces ya reaccionó, le dijo que fuesen al salón y entonces:

 

MARÍA: Y que quieres que hagamos?

CARLOS: Pues se supone que ibamos a estudiar, no?

MARÍA: Ya, pero es que no me he traido las cosas,

casi que prefiero ver una peli o lo que sea.

CARLOS: (dubitativo) Vale, pues nose, tengo muchas

pelis, que quieres ver, una romántica o algo así?

MARÍA: No, yo soy mas de pelis de acción, o de miedo,

me molan mazo, aunque me dan un poquito de cosa.

CARLOS: Ah...pues nose, mira, ahí tienes las pelis,

elije una, la que tu quieras.

 

María escojió la primera que vio, enrealidad no le importaba la película, solo quería estar con Carlos, que era lo que le había mandado a hacer Heme, se sentaron en el sofá, al principio estaban un tanto alejados, luego ella le dijo que por que estaba tan lejos, que se sentase junto a ella, Carlos, al escuchar esto se acercó, no mucho, para no incomodarla, pero ella se acercó aun mas, entonces Carlos sorprendentemente la abrazó y acabaron tumbandose en el sofá abrazados viendo la película, a la cual dejarían de prestarle atención durante un rato y empezaron a hablar de muchas cosas, tonterías de críos, pero que estas cosas hacían que a Carlos le gustase María cada vez mas, seguían abrazados, llegó la hora de comer, Carlos hizo que una simple comida fuese especial, velas, poca luz, muchas risas, había aprendido del mejor, su hermano, entonces empezó a hablar de él, su mirado se entristeció, le contó todo lo que había pasado con su hermano, las lágrimas bañaron su ojos, entonces le dijo:

 

MARÍA: quiete, ego sustinere.

CARLOS: Que has dicho?

MARÍA: tranquilo yo estaré apoyandote, es latín.

CARLOS: Sabes latín?

MARÍA: Si, mi madre es Profe de Latín y me 

enseña muchas cosas de esas...

CARLOS: y no sabras lo que es Frater, non 

requiéscat in pace?

MARÍA: nose, eso ya se me queda lejos, 

yo se frases sueltas, en plan de ayuda y tal.

CARLOS: Ais, cachis, bueno gracias de todas 

formas...vamos a irnos a ver si vamos a llegar 

tarde.

MARÍA: Si a ver si nos va a decir algo Tomás.

CARLOS: Le conoces? 

MARÍA: si, es él quien me concedió la beca.

CARLOS: Ah, vale, vamonos anda.

 

Se fueron a clase, al llegar juntos, todos los chicos de clase miraban mal a Carlos, por que llegaba de la mano de la chica a la que todos querían, mas de uno le llamaba suertudo, la moral de este estaba por las nubes, al ver que era la envidia de todo el mundo, se encontraron con Tomás, el cual le dijo a María que tenía que pasar por su despacho para hablar sobre su beca y las condiciones para mantenerlas el año que viene, ella asintió y dijo que iría al acabar las clases, Tomás le dijo que prefería verla en cinco minutos en su despacho, Carlos le aconsejó que fuera inmediatamente, Tomás era un hombre muy rígido y no le gustaba que le hicieran esperar, María hizo caso y se dirigió al despacho inmediatamente.

 

MARÍA: Hola, ya estoy aquí.

HEME: Buenas tardes señorita, por lo visto

todo va mejor de lo que me esperaba.

MARÍA: Si, demasiado bien, pero me gustaría

dejar de hacer esto.

HEME: por que?

MARÍA: Por que tengo miedo, Carlos es demasiado

bueno conmigo y siento que puedo enamorarme de él,

soy una niña y las cosas que hace me ganan.

HEME:(esbozando una pequeña sonrisa) No pasa nada 

querida si te enamoras, lo que tienes que conseguir 

es que él se enamore de ti y no haga otra cosa que no 

sea estar atento a ti, entendido?

MARÍA: Si, está entendido.

HEME: bueno ahora vete y haz todo lo que puedas, 

no volveremos a hablar contigo, hasta dentro de un 

tiempo, a no ser que Carlos siga indagando.

MARÍA: Vale, me voy.

 

María se marchó a clase, allí se sentó al lado de Carlos, se pasaron toda la clase agarrados de la mano, antes de terminar la clase, ella le susurró al oido "Gracias" Carlos no entendió el por que, solo sonrió y le dijo de nada, después se marcharon y fue a despedirse, la madre de María estaba esperandola en el coche, entonces:

 

CARLOS: Como se llama tu madre?

MARÍA: Mari Carmen, por que?

CARLOS: No por nada, espera.

 

Se dirigió al coche, toco la ventanilla, Mari Carmen bajó la ventanilla:

 

CARLOS: Hola señora Maricarmen, soy Carlos

amigo de María.

MARICARMEN: Hola pequeño, primero, me vuelves a llamar señora 

y te la cargas, segundo, encantada, se quien eres, María me ha 

hablado de ti.

CARLOS: Perdón, ah si? de mi? que guay.

MARICARMEN: Bueno, que quieres, date prisa que llego tarde

 a hacer la cena.

CARLOS: De eso mismo quería hablar, que si dejaría a María 

venirse a cenar a mi casa.

MARICARMEN: Y luego la traes tu a casa?

CARLOS: Si, le digo al chofer que nos lleve hasta su casa

y yo mismo la dejo en la puerta de su casa.

MARICARMEN: Bueno, pues si es así te dejo, a las 11 la quiero

en casa pequeño, si llega tarde olvídate de salidas con mi niña.

CARLOS: Muchas gracias sue...Maricarmen.

 

Carlos llevó a María a su casa, a cenar, antes de entrar en casa, le dijo que se esperase cinco minutos, que iba a sacar unas cosas y que cenarían en la terraza, a la luz de la luna, ella le dijo que vale, mientras esperaba:

 

TOMÁS: María, que haces aquí?

MARÍA: Que Carlos me ha invitado a cenar.

TOMÁS: Vale, me parece bien, estás haciendo

las cosas bien pequeña.

MARÍA: Gracias.

 

Llegó Carlos y se fueron a la terraza, en ella, cenaron, su hermano le había enseñado un truco y es que si apagabas las luces, a traves de la cristalera los rayos de la luna entraban y hacían un paisaje perfecto, allí cenaron, se les pasó el tiempo volando, Carlos quizás un tanto precipitado le dijo que la quería, María fue mas seria, le dijo que quizás era demasiado pronto para decirlo, que apenas había quedado un día pero que gracias, que le encanta saber que siente algo tan bonito, pero que fuesen poco a poco, para que las cosas no salgan mal.

Estas palabras a Carlos no le gustaron, pensaba que María no estaba segura de estar con él, estaba un poco desanimado por eso, se le notaba a lo largo de la  vuelta a casa de María, ella se dio cuenta del panorama, por lo que le preguntó:

 

MARÍA: Te ha sentado mal lo que te dije?

CARLOS: No, nose, bueno un poco si, pero es que joe,

yo pensaba que tu también me querías.

MARÍA: A ver gordo, que querer es algo superfuerte,

yo siento aprecio por ti, poco a poco con los momentos

juntos llegará, pero se paciente, yo también quiero

estar contigo, estar juntos pasarlo bien y descrubrir un 

montón de cosas juntos.

CARLOS: Vale.

 

Carlos la dejó en su casa, a la hora, al volver a casa, pensaba en todo lo que le había dicho María y quizás se había precipitado en lo que le había dicho, pero era lo que sentía e iba a saber esperarla.

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