"Requiescat in Pace" Cap8: Cara a cara.
Centro de reclusos de Madrid, 11:00 AM del 2 de Mayo de 2017.
GUARDIA: Señor Marco, tiene una visita, desea recibirla?
MARCO: Claro, dile a mi sobrino que ahora voy a verle.
GUARDIA: Vale.
El guardia se dirije hacia la sala de visitas a hablar con Mario:
GUARDIA: Señor, dice su tío que ahora viene, que le espere.
MARIO: Vale, muchas gracias.
Mario esperó a su tío en la sala, olvidó preguntarle al guardia si su tío sabía que estaba allí, pero entonces se dió cuenta de que gracias a eso, podría averigüar la verdad y si Andrea era la persona que estaba ayudando a Marco desde fuera. Han pasado ya casi 20 minutos desde que le dijeron que su tío saldría, entonces de pronto, las demás personas que estaban en la sala hablando con sus familiares presos, empezaron a irse, era extraño, todos parecían irse debido a una orden, por lo que Mario se empezó a precupar, de pronto entró su tío en la sala y le dijo:
MARCO: Mario, hijo mio, cuanto tiempo, mirate que buen aspecto
tienes, yo que pensaba que había conseguido matarte.
MARIO: Ya ves tio, soy mucho mas duro que mi padre, que a él
si que pudiste matarle a la primera.
MARCO: Pues si, mucho mas duro, pero tranquilo ya te mataré.
Ambos se rieron, estaba empezando a ser una conversación extraña, entonces Mario decidió dejar las bromas y empezó a hablar.
MARIO: Por que has matado a todos esos policías?
MARCO: Para que veas lo poderoso que soy, aun estando aquí
dentro, de esta cárcel, soy tan poderoso, que ya sabía que ibas
a venir a verme, soy tan poderoso que se que Iris está en Londres
con tu hermano Carlos y tu pequeño Cristian.
MARIO: Ya veo que eres poderoso.
MARCO: Sabes que si quiero, no sales vivo de aquí, verdad sobrino?
MARIO: Si, lose, pero también se que eres tan metodista y tan
egocéntrico que quieres matarme tu mismo y de una forma en la que
sufra mucho.
MARCO: Mio caro y como sabes eso?
MARIO: Por que yo quiero hacer lo mismo contigo.
MARCO: Cierto, que somos iguales, bueno, te voy a dejar ir tranquilo,
pero quiero que sepas que pronto vamos a vernos, que la próxima vez
que me veas a los ojos, será para supliucarme por tu vida.
MARIO: O para darte la opción a suplicarme tu por tu vida.
MARCO: Eres demasiado fanfarrón hijo, me gusta, me voy a divertir contigo,
te voy a matar poco a poco, quiero ver cuanto tardas en rogarme que no te mate.
Marco y Mario siguieron hablando durante un rato largo, Marco le dijo, que le diese un minuto, que iba a encender la tele, entonces al acabar de encender la tele, le dio un papel, un tanto extraño, le dijo que lo abriera, este lo hizo inmediatamente, en el papel ponía:
A los 50 policías los maté con un veneno de trasnmisión
cutánea, el veneno estaba impregnado en los diplomas,
los idiotas se quitaron los guantes para cojer los
diplomas, otros muchos los besaron incluso, por que les
había costado sangre sudor y lágrimas conseguirlo,
matar a 50 policías solo ha sido un juego, enrealidad
no tenían nada que ver contigo, pero echaba de menos
ver muertes masivas por la tele.
Al leer esto, Mario se quedó en shock, aquel hombre que un tiempo llamó tio y que ahora tenía enfrente era un sanguinario, un monstruo, que mataba gente por que si, por el simple hecho de que le daba placer verlos morir, por primera vez tenía miedo, miedo de lo que pudiera pasar, entonces se escuchó a Marco decirle:
MARCO: Me encanta ver tu cara de miedo pequeño, es motivante,
pero tranquilo que a Carlos, Cristian e Iris no les voy a hacer nada,
su mayor dolor va a ser tener que recordarte siempre, cada año,
cuando recuerden que estás muerto, ese va a ser su mayor dolor.
MARIO: Eres una basura...te estaré esperando, te mataré con mis
propias manos, pedazo de mierda.
Después de decirle esto, Mario se marchó, de camino a su casa estaba pensativo, al llegar allí, en el despacho de Tomás le estaban esperando Tomás y Samuel, allí les contó todo lo que le había dicho su tío, Samuel estaba frustrado, no podía hacer nada, por que no tenía pruebas de lo que había pasado, y las notas que mandaba eran insuficientes como para inculparle, en aquel momento, Mario le dijo que dentro de nada su tío iba a salir de la cárcel, por lo que iba a necesitar vigilancia en la casa y un par de armas, para estar preparado para cuando Marco se dicidiese a atacar. Después de esto, también, les dijo que tenían razón, que la persona que ayudaba a Marco era Andrea, pero tenían que saber por que lo hacía y que apartir de ahora, tendrán que no decir nada y si dicen algo, que sea todo de una forma en la que ella no lo entendiese, habría que actuar con mucho cuidado, cada paso en falso podría hacer que se despidieran de pillar a Marco o de acabar con él.
Después de hablar todo esto, Samuel se marchó y Tomás dejó a Mario solo, por lo que este dicidió llamar a Carlos, para ver como estaba, siempre solía llamarle antes, pero con aquella conversación tuvo que retrasar la llamada, entonces le llamó, el móvil sonaba, seguía sonando, no se lo cojió, colgó, después de cinco minutos, llamó otra vez, entonces sonó y se lo cojieron, pero no fue Carlos, era Iris, que siempre había escuchado hablar a Carlos de una forma misteriosa con alguien a esas horas, quería saber quien era, por lo que lo cojió y:
MARIO: Hola, Carlos, como estas?
IRIS: No, disculpa, no soy Carlos, él está duchándose.
MARIO: Entonces quien eres?
IRIS: Soy la chica que le viene a hacer la limpieza de la casa.
MARIO: Ah, vale, dígale que le ha llamado Mario.
Después de decir esto colgó Mario, Iris se quedó en shock, no podía creerse lo que había escuchado, no podía ser que llevase tanto tiempo en un hospital, esperando a que se despertase de la cama un individuo el cual estaba a miles de kilómetros vivo, de pronto apareció Carlos...